Álvar

Comentarios(2)
porÁlvar, September 4, 2010
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Qué podría decir de Galáctica... aparte de ser la adicción recurrente del viernes noche, de ser capaces de jugar dos o tres partidas seguidas y de que es un juego donde realmente importa muy poco ganar o perder (esto lo digo porque nunca gano, supongo...), sino el transcurso del juego, he de decir que, técnicamente hablando es un juego completísimo, con su justa medida de azar, su mucho de estrategia y cooperación y cuyo punto fuerte es, sobre todo, la componente traicionera de las lealtades. Lo más divertido del juego es, siempre, averiguar quién es cylon de entre todos, sirviéndose para ello de comentarios suspicaces, declaraciones incendiarias, acusaciones sin fundamento, insultos en diferentes idiomas... algunos dicen que incluso lenguaje corporal :/

Cada partida es diferente gracias al gran número de posibles crisis a las que uno se enfrenta, y según en qué orden, con esos despliegues acojonantes de naves enemigas por ejemplo. O los cylon, ya revelados, metiendo sus tropas centuriones en la nave...

La expansión Pegasus no hace más que completar el juego con nuevas acciones en la nave del mismo nombre, como tirar a los personajes por la escotilla (qué grande esto xD) y haciendo aún más emocionante el final (o más difícil, si cabe)

En resumen, lo que más me gusta de este juego es que no me preocupa ganar o perder, ya que las sospechas, la estrategia, o bien el actuar contra el grupo de forma encubierta, intentar hacer que la gente piensa que otro, y no tú, es el cylon. También me gusta mucho que el juego se base 100% en la serie, una de las mejores series de ci-fi que existen.

¿Sacarán una nueva expansión que añada cosas de las dos últimas temporadas? Espero que sí ^^
porÁlvar, September 1, 2010
Mi buena experiencia con Shogun contrasta con las derrotas aplastantes que sufro de manos de los otros jugadores. Y es que en Shogun importa tanto la estrategia como la suerte.

Desde el principio, el azar juega un papel crucial en el desarrollo de la partida. Las provincias en las que está dividido el mapa van saliendo de forma aleatoria y son elegidas por los jugadores, empezando por el de mayor edad (quizá sea porque soy el más joven la razón de mis fracasos como estratega). Cuando todas las provincias correspondientes son repartidas, se hace el primer lanzamiento de cubitos a la torre. Para el que no entienda qué significa esto, se trata de pequeños contadores cúbicos que representan las fuerzas armadas de los jugadores. Existe un bando de alineación variable, los temidos campesinos, que según el transcurso del juego pueden ayudarte o ir contra ti.
Juega también especial importancia el hecho de que la mitad de las acciones de cada turno sean aleatorias; los turnos de juego están divididos en diez acciones, entre las que están obtención de recursos, construcción de edificaciones, reclutamientos de tropas o migraciones de estas y, finalmente batallas. Estas acciones están representadas por cartas que, al inicio de cada turno, son barajadas y presentadas, mitad boca arriba y mitad boca abajo. Una vez se conoce el orden, cada jugador decide qué hará en este turno en cada una de sus provincias. Sólo puede hacerse una acción en cada provincia, y es aquí donde comienza la estrategia. ¿Qué zona atacar? ¿En qué provincia recaudar el oro o el arroz, teniendo en cuenta que esto provoca el descontento de los campesinos? ¿Dejar una zona desprotegida en favor de otra? ¿Qué hará el resto de jugadores?

El juego se decide en seis turnos, más dos "inviernos", en los que hay que alimentar a los campesinos a no ser que uno quiera que se les rebelen (que no trae nada bueno)

La Torre, para todos los jugadores de Shogun el elemento más aplaudido del juego, no es otra cosa que una torre de cartón de unos 20 cms de altura con una suerte de "pisos" en su interior con agujeros. La parte de arriba está destapada, a fin de que cada jugador, cada vez que libre una batalla, lance dentro sus contadores de tropas, los de su enemigo y los de los campesinos, si procediesen. La estructura interna de la Torre hace que no todos los cubitos que se lanzan dentro caigan hasta el final, la puerta de la Torre, en la que hay una bandeja para recibir a las tropas que han de decidir el combate. Simplemente, el que tenga más cubitos a su favor, gana.

Al final del juego, gana la partida el jugador que más puntos posea. Para conseguir puntos se necesita construir edificios en nuestras provincias. Básicamente, el objetivo del juego es tener el máximo de edificios construidos en el máximo de provincias posibles... si es que los otros jugadores y los volubles chinitos recogearroces te lo permiten.

Para mi, un gran juego. Eso sí, ¡no lo juguéis con prisa ni con sueño!